En 2025, en el marco del ciclo cultural Gades Romana. Orgullosos de nuestra historia, impulsado por el Ayuntamiento de Cádiz, nació un proyecto en el que confluye toda mi formación y aprendizaje de proyectos anteriores: diseño, ilustración, historia del arte y gestión expositiva. A todo ello se incorpora la inteligencia artificial como una herramienta nueva que entra de forma natural en el proceso, con todo el respeto al resto de disciplinas.
Y con una coincidencia especial: veinticinco años después, volvía a colaborar con Alfredo Candela, diseñador gráfico, con quien trabajé mano a mano al terminar la carrera y de quien aprendí muchísimo. La corriente nos volvía a juntar.
Junto a nosotros, José María Gener, arqueólogo municipal de Cádiz, y el catedrático en Arqueología de la Universidad de Cádiz Darío Bernal dieron forma al relato histórico que sustenta cada imagen.
El protagonista es Lucius Mevius Rufus, un comerciante gaditano que en el año 100 d.C. — el de mayor esplendor de Gades — emprende el viaje de vuelta a casa desde Roma con el barco cargado de garum. Su historia es ficticia. Su ruta, completamente real: diez puertos del Mediterráneo Occidental, con distancias y tiempos de navegación calculados a través del programa Orbis de la Universidad de Stanford. Incluso los nombres de los personajes están documentados — el de Lucius se localizó en un ánfora salazonera bética encontrada en Arlés, Francia.
La exposición se exhibió en dos espacios emblemáticos de Cádiz: la reja del puerto — durante más de 500 años el segundo puerto más importante del Imperio Romano — y el Mercado Central, integrándose en el paisaje urbano de la ciudad como parte de su propia historia.
Un proyecto donde confluyen arqueología, historia, diseño e inteligencia artificial para hacer visible lo que el tiempo casi se llevó.









